¿Cómo podemos diseñar botones de llamada a la acción que conviertan?

Lo primero que debemos tener en cuenta al hablar de diseño web y conversión es que no existen “botones mágicos” que funcionan siempre y en todo momento

Podemos diseñar botones de cualquier tipo de tamaño, formas y colores y lo único cierto es que no existe ninguna solución que vaya a ser efectiva para todos los casos.

Muchas personas suelen repetir ideas frecuentes como “no debes usar nunca el color rojo porque es el color con el cual se para en los semáforos” o “el verde siempre es lo mejor”.

A pesar de que en ocasiones hacer generalizaciones es conveniente, raramente reflejan la realidad fielmente. Lo que realmente funciona varía ampliamente dependiendo del contexto.

Se trata de destacar

La principal cuestión a la hora de optimizar es que el botón tiene que sobresalir del resto en la página, de formas que sea más fácil para los usuarios encontrar el botón una vez que hayan decidido dar el salto al siguiente paso.

Si nuestra página principal es mayoritariamente verde como las de porchesypergolasdemadera.es o tixalia.com un botón verde puede no destacar tanto, pero al fin y al cabo la única forma de averiguar lo que funciona y lo que no es testear distintas versiones.

En muchos test el verde funciona mejor que el azul, pero esto no quiere decir que el azul funcione mejor siempre. También se han llevado a cabo tests en los que botones de llamadas a la acción azules o rojos, como en el caso de www.alldayinternetspain.com, han funcionado enormemente mejor que los de color verdes.

El tamaño importa, pero más grande no es siempre mejor

Veo a muchos diseñadores cometer el error de crear botones que son perfectos desde un punto de vista estético, pero muy pequeños si de conversión se trata. Es importante que los botones sean lo suficientemente grandes para sobresalir claramente como un elemento “clicable”. Pero esto no quiere decir que lo grande sea bueno automáticamente.

Hay ocasiones en las cuales un botón grande es demasiado grande, absorben demasiada atención y los navegantes se pueden ver demasiado presionados o estresados por su presencia y por tanto abandonan la navegación.

No menosprecies el texto del botón de la llamada a la acción

Por desgracia algunos diseñadores web pasan por alto el poder de las palabras y defienden que “nadie lee los textos”, y esto es tajantemente falso. El texto del botón tienen un impacto brutal sobre la conversión y la gente los lee. De hecho, además de la cabecera, el botón de la llamada a la acción son de las pocas partes de la web que podemos estar seguros casi al cien por ciento de que van a ser leídos.

No es lo mismo escribir “disfruta ya tu versión de prueba” que “disfrutar ya de mi versión de prueba”, el segundo de los textos ha demostrado ser el doble de efectivo que el primero por la simple incorporación de la palabra “mi”.